Así, el Espanyol recibirá, mañana a las 22.00 horas, al Madrid de Juande Ramos que intentará acortar las distancias con un Barça que se enfrentará el domingo a las 19.00 horas al Atlético de Madrid. De este modo, los que se la juegan son los equipos de ambas ciudades que mejor se llevan entre ellos pero que todos necesitan, con urgencia, los tres puntos en su casillero.
Por este motivo, supongo que los blanquiazules de Barcelona lucharán con todas sus fuerzas -a pesar de ese hermanamiento con el Madrid- por salir de los puestos de descenso y no cometerán los fallos que cometió el Betis una semana antes. Que los equipos no crean que lo tienen todo ganado por haber puesto en apuros al Barça y se preparen bien el encuentro contra los merengues, ya que si van confiados caerán como lo hizo el Betis de Chaparro y como le pasará a los de Pochettino si creen que ya lo tienen todo hecho.
Que no pasen, en una semana, de cazador a cazado, ya que sería una pena que sus aspiraciones tan sólo se quedasen en ganar al Barça y después fracasasen en el intento de derribar la meta blanca.







