Rafa Díaz | Hace apenas tres años, el estadio del Alcoraz acogía cada domingo su cita con el fútbol en medio de un clima de apoyo y seguimiento que, ciertamente, se encontraba bajo mínimos. Apenas 300 espectadores acudían al vetusto coliseo azulgrana para asistir a un encuentro de su equipo. En algunas tardes del duro invierno altoaragonés el ambiente, si es que se le podía llamar así, se tornaba desolador, terrorífico, kafkiano. Entonces, el sufrimiento y la mediocridad eran los principales argumentos futbolísticos que se esgrimían. Así, el Huesca lograba la permanencia en Segunda B en la temporada 2005/06 en una agónica promoción que se cerró en Canarias ante el Castillo, y lo hacía, aparte, con un gol de Sestelo, uno de los mayores impostores que han vestido la elástica oscense en los últimos tiempos (sin olvidar nombres de la talla del incomparable Ramón Pereira). Eran fechas para la penuria y la agonía deportiva y económica del Huesca, con Sola, Chamarro o Anquela en el banquillo, y con unas gradas semi vacías que parecían aguardar la estocada definitiva.
Y si la mirada se remonta unas pocas temporadas atrás, el panorama andaba bastante más oscuro, con el Huesca peleando por un “play off” de ascenso en Santa Isabel y jugando contra equipos aragoneses como el Monzalbarba o el Ebro, e incluso, al borde de un descenso a
Desde luego, el pasado inmediato del Huesca no ha sido para tirar cohetes, sin embargo, es justo agradecer a los Néstor Gavín, Ángel Lumbierres, Aurelio Malo, Tomás Félix, Jesús Viñuales, y tantos otros, que hayan logrado mantener viva la llama del “huesquismo” pese a lo que les cayó encima a muchos de ellos. ¿Por qué se lo agradezco? Porque han hecho posible que la nueva directiva, capitaneada por Lasaosa, Petón, Borraz, Ojeda, Fernando Sarasa, Losfablos, Bernardo Marco,… cogieran al enfermo a tiempo para convertirlo en una máquina arrolladora al compás de la enorme montaña de ilusión generada en la población de a pie. “Papá, ¿por qué en mi clase hay uno del Barcelona y otro del Madrid, pero si todos somos del Huesca, que es el mejor?” Sí, háganme caso, el discurso ha cambiado en el patio del colegio. Y créanme, por favor, es esa la semilla de la que tiene que alimentarse el crecimiento de este nuevo y ambicioso Huesca, que navega por aguas tranquilas en la complicada travesía de
Como les comentaba justo antes, la lectura más positiva que se deduce es el calado que ha tenido el nuevo proyecto azulgrana entre su afición, otrora un público escaso y sosegado que, ahora mismo, se ha transformado en una animosa hinchada que prácticamente deja pequeño El Alcoraz cada encuentro de liga. El principal cambio es el ambiente con el que se presentan los aficionados para animar a los suyos. Pinturas de guerra, indumentarias completas, banderas, gritos….; en definitiva, mucha pasión en azul y grana que amenaza con desbordar y resquebrajar los viejos cimientos del estadio oscense. Sí, Huesca ha adquirido ya el típico ambiente de fútbol, la romería dominguera de café, copa y puro hacia el cerro de San Jorge. Amigos y amigas, hay ambiente de fiesta en torno a un equipo, a unos colores, y una sensación especial es la que se vive en cada compromiso de liga en tierras altoaragonesas. Si ustedes quieren comprobarlo, sólo tienen que pasearse por los aledaños del Alcoraz un ratito antes de que el colegiado de turno ponga en marcha la velada.
El objetivo está clarísimo: que la fiesta continúe. Y que sea en Segunda claro. Pues eso, lo dicho, que no decaiga.
¿Quieren participar, señores y señoras, del sueño del Huesca y de todos los oscenses (cuando digo todos es todos, desde Benasque a Berdún, desde Sallente a Fraga, desde Binéfar a Ayerbe)? Es fácil: cualquiera puede hacerse con una acción del Huesca por 150 euros. De este modo, y sólo así, con la unidad del Alto Aragón, se podrá evitar que algún Dimitri Piterman y sus secuaces metan sus pezuñas en la tarta y nos roben la bucólica realidad en la que habita actualmente el Huesca.
Agradecer a Rafa su colaboración en Casi Todo fútbol. Espero que no sea la única y tengamos la oportunidad de volver a leer posts tan buenos como este de un gran entendido del fútbol y la actualidad oscense. Si esta colaboración continua ya tiene nombre: bajo la cruz de San Jorge. Gracias de nuevo.