Como sabéis, el martes, Madrid y Villarreal sellaron su pase a los octavos de final de la máxima competición europea gracias a, la victoria por la mínima de los blancos en Minsk y el empate sin goles cosechado por el submarino amarillo en casa ante un Manchester United sin grandes aspiraciones.
Los de Chamartín, gracias al aún luchador Raúl, ganaron a un BATE Borisov malo, sin ideas y, las pocas que tenía, no se reflejaban en el juego debido a la poca calidad demostrada.
Además, el Arsenal de Cesc (por primera vez capitán de los gunners) ganó y el Fenerbahce de Aragonés y Güiza fue eliminado por el Aalborg y tiene muy difícil la tercera plaza del grupo.
Esto fue el martes.
Anoche, el turno era para Atlético y Barça.
Ambos cumplieron, y el poker de equipos españoles estará en los octavos de final.
ATLÉTICO 2-1 PSV
Sin público dentro (afuera animaron mucho los segudores colchoneros hasta el pitido final...) y con un frío lógico por las fechas que corren, el partido de ayer del atlético tenía todas las papeletas para no parecer un partido de Champions... y no lo pareció.
2-1 y en octavos de final.
Los rojiblancos eran los únicos españoles que no habían confirmado su presencia en la primera ronda eliminatoria y en tan sólo escasa media hora ya se habían adelantado con un 2-0 en el marcador.

VEINTISIETE MINUTOS...
...y el pase sellado.
El gol de Simao Sabrosa, tras varios rechaces dentro del área, y el chicharrito de Maxi Rodriguez en la primera media hora, dieron al club madrileño la ventaja necesaria como para no poner en peligro su pase a octavos de final. Se sufrió, pero se consiguió. El penalty rondaba en la mente de los de Aguirre, y en los minutos finales anduvieron con un poco más de cuidado escarmentados por la pena máxima con la que les castigaron en Anfield.
SPORTING LISBOA 2-5 BARÇA
Noche goleadora en el José de Alvalade de Lisboa que comenzó con un Barça posesivo del balón y con un Sporting de Lisboa atrevido, presionador, atacante y valiente. El equipo verdiblanco salió a por todas, a presionar las líneas del Barça, a contragolpear y a jugar a un fútbol ofensivo. Pero cuando al club culé se le juega así, es difícil que se salga buien parado.
Pronto se demostró esta consecuencia del juego ofensivo lisboeta. Al presionar tanto, las líneas del conjunto portugués quedaron lo suficientemente alejadas como para que el Barça encontrase los huecos necesarios.
Una internada por la banda del siempre eléctrico Messi (anuque rechazo la Messidependencia que afirma As en su web), acabó con un pase de 'la muerte' a un lento pero trabajador Henry que puso el 0-1 en el luminoso.

Poco después, en un 'gili-córner' de esos, que en la mayoría de los casos acaba en 'agua de borrajas', esos que un Xavi técnicamente perfecto se la pasa a un Messi genial (o viceversa) y éste pone un balón endiablado en el segundo palo, donde espera un alto y rubio islandés que la toca con la parte baja de la espalda y, mientras Piqué (al que le dieron el gol) intentaba meter la punta de su bota y el portero bloqueaba a su defensa, el balón entraba lentamente pegado al lateral de la portería.
0-2 y descanso.
Tras los quince minutos de reflexión, el equipo portugués salió con las mismas ganas del principio y se volvió a llevar otra decepción.
Messi (49') cruzó el balón y puso el 0-3 en el marcador, dejando al club Lisboeta tocado y sin mucho ánimo.
DIEZ MINUTOS, CUATRO GOLES.
Con el 0-3 en el marcador, el Barça se relajó. Esta relajación, sumada a la mala suerte de un Márquez que, con otro resultado, estaría sentenciado, casi remonta el partido.
El 1-3 (64'), gran libre directo de Veloso que no debió subir al marcador ya que no había falta previa del mexicano Márquez por mano, supuso un cambio en la mentalidad de ambos equipos.
El Barça se echó un poco atrás y el Sporting se sumó con más ganas al ataque. La mala suerte volvió, de nuevo, de manos de Márquez. Un mal despeje de cabeza hacia su portería dejó solo a un Liedson metido continuamente en fuera de juego que encaró a Valdés y lo batió por raso (65').
Pero como dice el dicho: 'Qué poco dura la alegría en casa del pobre'
Un minuto más tarde (66'), una jugada aislada que tenía como protagonista a un Pedro desubicado y verde pero luchador hizo mediante la presión, que el ex-valencianista Caneira, con un sutil toque digno de delantero centro con calidad, batiese a su meta con una vaselina bonita que pegó primero en el larguero y se metió en las mallas después.
El partido estaba loco y puso la guinda final la expulsión del meta local. En una jugada del canterano Bojan, el blocaje del meta Rui Paticio a la perla blaugrana hizo que acabase el partido antes de tiempo en el vestuario y el Barça pusiese el 2-5 final de penalty (minuto 74).
De esta manera, el Barça volvió a golear, esta vez en tierras lusas, y se garantiza la primera plaza del grupo.
Por otro lado, la Roma venció a domicilio al Cluj (1-3); el Chelsea empató en Francia ante el Girondins (1-1); el Inter perdió en casa ante el Panathinaikos (0-1) y el Liverpool ganó por la mínima en casa ante el Olympique de Marsella.
Fuente e imágenes: As.com